DÍA MUNDIAL CONTRA EL CÁNCER

El cáncer es una de las principales causas de mortalidad en todo el mundo.

Con la celebración del “Día Mundial Contra el Cáncer” , día 4 de febrero, se conmemora la lucha constante de diversas organizaciones a nivel mundial en contra de esta enfermedad. El día fue establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Centro de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) y la Unión Internacional contra el Cáncer (UICC).

El principal objetivo de este día es fomentar y fortalecer todas las medidas que reducir el cáncer en todos sus tipos.

El cáncer no es sólo un problema de salud, sino, también social, económico y de desarrollo. Por lo que la implicación debe ser sanitaria, apoyo de campañas en las redes sociales y de otros medios de comunicación y apoyo gubernamental  para que en ningún momento falte una atención adecuada y continuada que llegue a todos los sustratos sociales. Aunque, esta patología, se puede presentar por causas naturales, muchos tipos de cáncer se pueden evitar con una nutrición adecuada, un estilo de vida saludable (ejercicio regular, horas de descanso, evitar estrés, …) y evitando factores dañinos como el humo del tabaco.

En la actualidad muchos tipos de cáncer se han convertido enfermedades crónicas debido a diagnóstico precoz, a nuevos tratamientos, a la mejor alimentación e higiene de vida.

La relación alimentación y salud ya fue reconocida por la medicina china hacia el año 1,000 a. de C. Y también  por Hipócrates, el siglo V antes de C,  “dejó patente que el alimento sea tu medicina y que la medicina sea tu alimento“, frase muy trillada y sin embargo no muy practicada.

Actualmente, está demostrada la relación alimentación y cáncer. De hecho existe  La  GENÓMICA NUTRICIONAL, ciencia que incluye dos ramas:  la nutrigenética y la nutrigenómica

La  nutrigenética estudia el efecto de las variaciones genéticas de las personas sobre las interacciones que hay entre la dieta y la enfermedad.

La nutrigenómica estudia el efecto de los nutrientes, de los alimentos, sobre el genoma humano y sus variaciones. Es decir la dieta es un factor precursor o de prevención del cáncer y, también la dieta tiene un papel importante en el tratamiento del paciente oncológico.

Si bien, no todos tenemos el mismo riesgo de padecer ciertas enfermedades, ni todos reaccionamos igual a una alimentación, ya que esta respuesta viene modulada por la genética individual

Cuando la dieta diaria es rica en alimentos vegetales, como verduras, hortalizas, frutas, cereales integrales, frutos secos, semillas, legumbres, hongos y especias; con una excelente composición nutricional por ser ricos en fibras, hidratos de carbono complejos, vitaminas, minerales, grasas poliinsaturadas, proteínas incompletas y fitoquímicos o fitonutrientes.

Todos estos elementos ayudan a  disminuir o eliminar tóxicos y a prevenir la acción nociva de los radicales libres que tienden a acelerar el envejecimiento, a la vez que provocan mutaciones en las células, que podrían causar, a su vez, enfermedades degenerativas y cáncer.

Por tanto, una alimentación rica en productos vegetales es necesaria para protegernos de cualquier enfermedad, como enfermedades cardiovasculares, hipertensión arterial, diabetes, hiperlipidemias, retraso en el envejecimiento, obesidad, diverticulosis, etc. y de diferentes tipos de cáncer.

Efecto contrario tiene una alimentación pobre en vegetales y, sin embargo,  ricas en comida basura, grasas saturadas y trans, dietas con alto contenido en carnes procesadas, azúcares sencillos y sal. Sin olvidar que el exceso de peso, el sedentarismo, el estrés y la falta de descanso, son también factores perjudiciales para la salud y para una buena calidad de vida.

Volvamos a la Dieta Mediterránea.

 

 

Recommended Posts

Leave a Comment